Un grupo de manifestantes se reunió frente a las oficinas de los regidores, donde se llevaba a cabo una mesa de seguridad. Al percatarse de que las autoridades participantes en la reunión ya se habían retirado sin previo aviso, los manifestantes decidieron abandonar el lugar.

Durante su protesta, que en algunos momentos se volvió tensa, los inconformes comenzaron a golpear la puerta de acceso a las oficinas, lo que obligó al Secretario de Seguridad Ciudadana, Héctor Manzo, a intentar entablar un diálogo con ellos. Sin embargo, la conversación no logró calmar los ánimos.
A lo largo de la manifestación, se escucharon repetidos gritos exigiendo la salida de los policías estatales y demandando una audiencia con la alcaldesa Rocío Adame, pero no hubo respuesta por parte de las autoridades. Finalmente, los manifestantes se retiraron gradualmente, compartiendo sus relatos de las malas experiencias que, según afirmaron, han vivido con los policías estatales.

