Una operación conjunta de autoridades federales permitió asegurar más de 80 kilos de droga sintética en un domicilio vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un cateo realizado en el fraccionamiento García de esta ciudad fronteriza.
La acción fue ejecutada por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en coordinación con la Guardia Nacional (GN), la Secretaría de Marina (Semar) y la Fiscalía General de la República (FGR), como parte de los operativos del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México.
El cateo fue autorizado por un juez de control y se realizó en una vivienda ubicada en la calle México. De acuerdo con la investigación, el inmueble era utilizado por una célula criminal como punto de almacenamiento de drogas sintéticas.
Durante la inspección, las autoridades localizaron:
- 76.28 kilos de cocaína
- 3.32 kilos de fentanilo
- 2.51 kilos de pastillas azules, equivalentes a 23,083 tabletas del potente opioide sintético
Además, se aseguraron tres vehículos y 10 cartuchos útiles. Todo quedó a disposición del Ministerio Público Federal. El inmueble fue asegurado y quedó bajo custodia policial.
Según estimaciones de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), el valor comercial de los estupefacientes en el mercado negro asciende a 52.6 millones de pesos, lo que representa un fuerte golpe económico a una de las organizaciones criminales más violentas y activas en el país.
Aunque no se reportaron personas detenidas, fuentes del Gabinete de Seguridad indicaron que la droga pertenece presuntamente al grupo liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
El titular de la SSPC, Omar García Harfuch, destacó esta acción como parte de una ofensiva más amplia contra el narcotráfico. Tan solo durante los primeros siete meses del gobierno de Claudia Sheinbaum, autoridades han desmantelado 896 laboratorios clandestinos, en los que se producían drogas sintéticas como metanfetamina.
Estos laboratorios han sido localizados principalmente en entidades como Baja California, Sinaloa, Michoacán y Tamaulipas, y su destrucción ha evitado que cientos de toneladas de sustancias químicas lleguen a las calles.

